Lc 8:1-3. "Mulieres". "Mujeres".
Muchas mujeres lo acompañaban, porque con Él qué bien se estaba. Las comprendía y las sanaba, y sus demonios Él los echaba. No las juzgaba, las respetaba, y su mirada todo lo hablaba. Como una espada que atravesaba, todo entendían sin decir nada. Una atracción se despertaba, pues sólo Dios así miraba. En esos ojos que se clavaban todas su vidas se reflejaban. https://evangeliomeditadoenverso.blogspot.com https://www.justinianas.org https://youtube.com/@monjasjustinianasonil6039